Homenaje a las mujeres virtuosas

22.06.2012 07:28

 

2 de abril del 2012 - Por Miriam Carrasquillo

Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. (Proverbios 31:10)

A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien (Romanos 8:28).

En éste año 2012 en que junto a mi familia celebramos los 94 años de vida de mi abuela; como una de las tantas bendiciones de Dios para los míos. Quiero por éste medio rendir homenaje a todas esas ancianitas, mujeres virtuosas, hijas ejemplares del Dios Altísimo; con especialidad a mi muy amada abuela materna, Emilia.

Compartiré con ustedes un poco de su legado de fe y obediencia, su testimonio de vida ejemplar y su entrega total he incondicional a Dios y a los suyo. Através de los años se han escrito muchos testimonios de mujeres de Dios, que con sus vidas han modelado al mundo el amor infinito de nuestro Dios y Padre. Por ende quiero contribuir un escrito más a la historia, el de una mujer ejemplar, quien sembró en muchos corazones la semilla del amor incomparable de Dios.

La vida de mi abuela, y su testimonio, quedarán plasmado en las fibras de mi corazón como el mejor modelo de vida cristiana de mis tiempos. Fue por ella que pude conocer a mi Padre Celestial, y tener una relación íntima y personal con El.

Su vida estuvo llena de sacrificios, luchas, pruebas, y dificultades - como la de muchos de nosotros - pero ella supo manejarse siempre en fe y entrega total a Dios, demostrando que en medio de cada una de ellas Dios desplazaría su amor y gracia, sacándola victoriosa, y confirmándole al mundo "que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien (Romanos 8:28).

Una de las tantas pruebas difíciles que experimentó mi abuela, que repercutió por muchos años, y tuvo su efecto en muchos de los miembros de nuestra familia. Fue que siendo su hogar un matrimonio cristiano, el enemigo sedujo su esposo (mi abuelo) a irse en busca de una aventura con otra mujer, destruyendo así su hogar, y dejándola con cuatro hijos adolescentes. Al pasar de los años mi abuela siempre permaneció fiel a su Dios. Dedicándose a sus hijos, nunca se volvió a casar, quedándose sola con los recuerdos de su primer novio, su esposo, y el único hombre con quien compartió una relación en toda su vida.

Mi abuela perdonó desde el principio a mi abuelo y su nueva pareja. Recuerdo con mucha nostalgia, cuando era niña, ver a mi abuelo y su pareja visitar la casa de mi abuela, y ella muy normal y llena de misericordia les recibía, y los despedía con un “Dios les bendiga”. Recuerdo incluso oír en ocasiones a mi abuela orar por la salvación de ellos. Aunque en ese momento yo no lo entendía, he incluso sufría al ver esa escena, fueron ellas las que formaron la imagen de un Dios perdonador en mi vida.

Mi abuela supo siempre modelar los valores de las enseñanzas Bíblica. Por su conducta y testimonio recibió el respeto y admiración de su comunidad, la cual se detenía a escuchar sus consejos, he incluso le buscaban para que intercediera en oración por ellos. Ella fue el instrumento que el Señor uso para traer sus generaciones futuras a El.

Al presente mi abuela está ancianita, su cuerpo cansado y débil por los años y la vida, pero todavía hoy con su voz temblorosa y sin fuerzas, le canta a Dios aquellos himnos que en el pasado fueron sus confesiones de fe para proclamar victoria en su vida.

Alabo y glorifico a mi Dios por el gran privilegio de haberme dado en mi abuela un ejemplo poderosísimo de amor y entrega a El. En oración le pido me la bendiga y que su gracia le siga acompañando el resto de sus días. Bendiga el Señor también a todas esas ancianitas que han dejado un legado de enseñanzas del amor y el poder de Dios en los suyos.

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